La cirugía oral y maxilofacial es una especialidad que abarca el diagnóstico y el tratamiento quirúrgico de enfermedades, lesiones y defectos de la boca, los maxilares, la cara y otras estructuras relacionadas.
Incluye extracciones complejas, la colocación de implantes, la biopsia y extirpación de quistes y tumores, el tratamiento de traumas faciales, la reconstrucción de maxilares atróficos y el tratamiento quirúrgico de cualquier anomalía de los maxilares.
Una extracción dental, también llamada exodoncia, es un procedimiento que consiste en sacar un diente del alveolo dental (cavidad ósea donde se alojan las raíces de los dientes). En el caso de las extracciones simples, el odontólogo aplicará la anestesia y procederá a extraer la pieza con la ayuda de un fórceps. Las exodoncias complejas son aquellas que, por su dificultad, requieren de medios técnicos o preparación especiales para poder extraer la pieza dental. En este caso, el cirujano maxilofacial es el más preparado para llevarla a cabo. Suelen darse cuando existe caries o enfermedad periodontal, si hay dientes retenidos, supernumerarios, anomalías en la posición o quistes y tumores.

La fenestración dental es una intervención que se realiza cuando un diente no ha erupcionado correctamente y permanece incluido dentro del hueso o cubierto por la encía.
Este tratamiento suele requerir la coordinación entre el cirujano oral o maxilofacial y el ortodoncista. El cirujano realiza una pequeña apertura en la encía para dejar visible la corona del diente incluido y facilitar su posterior tracción.
Una vez cicatrizada la zona, el ortodoncista puede colocar un bracket o sistema de tracción para guiar el diente poco a poco hasta su posición correcta dentro de la arcada dental.
La fenestración dental es especialmente útil en casos de dientes incluidos, como caninos que no han salido de forma natural.
Los implantes dentales son piezas de titanio biocompatible que se colocan mediante una pequeña intervención quirúrgica en el hueso maxilar o mandibular. Su función es actuar como la raíz artificial del diente perdido.
Una vez colocado el implante, se inicia un proceso llamado osteointegración, durante el cual el hueso cicatriza alrededor del implante y lo fija de forma estable. Este proceso puede durar varios meses, según cada paciente y la calidad del hueso.
Posteriormente, sobre el implante se coloca una prótesis dental o corona, diseñada para recuperar la estética, la función masticatoria y la sensación de tener un diente natural.
Los quistes y tumores maxilares son crecimientos anormales que pueden aparecer en el maxilar o en la mandíbula.
En muchos casos, especialmente en fases iniciales, no provocan síntomas evidentes y pueden detectarse durante una radiografía de control o una revisión dental rutinaria.
Los quistes suelen ser lesiones benignas, aunque deben valorarse y tratarse correctamente para evitar que crezcan o afecten al hueso y a los dientes cercanos. Los tumores, por su parte, pueden ser benignos o malignos, por lo que requieren un diagnóstico preciso y un seguimiento adecuado.
En Clínica Dental Sant Mar realizamos una valoración inicial y, si es necesario, indicamos el tratamiento quirúrgico más adecuado para eliminar la lesión y preservar la salud oral del paciente.

Dentro de la cirugía reconstructiva oral se incluyen procedimientos como los injertos óseos y las técnicas de regeneración de hueso.
El objetivo de estas intervenciones es restaurar estructuras dañadas de la boca, especialmente cuando existe una pérdida importante de hueso provocada por enfermedad periodontal, infecciones, traumatismos o pérdida dental prolongada.
Gracias a la reconstrucción ósea, es posible recuperar una base más estable y adecuada para tratamientos posteriores, como la colocación de implantes dentales o prótesis.
En cada caso, el especialista valora la cantidad y calidad del hueso disponible para planificar el tratamiento más seguro y eficaz.
La cirugía ortognática es una intervención quirúrgica que permite corregir alteraciones en la posición de los maxilares y mejorar el equilibrio entre los dientes, la mandíbula, el maxilar y los rasgos faciales.
Este tipo de tratamiento está indicado en pacientes con deformidades dentofaciales que afectan a la mordida, la estética facial, la masticación, la respiración o la función mandibular.
La planificación suele requerir el trabajo conjunto del cirujano maxilofacial y el ortodoncista. En muchos casos, el paciente realiza una ortodoncia prequirúrgica para preparar la posición de los dientes antes de la intervención.
Después de la cirugía, puede ser necesaria una ortodoncia postquirúrgica para ajustar la mordida y conseguir una oclusión final más estable, funcional y armónica.
